Laura Méndez renunció a la Secretaria de Derechos Humanos de Río Negro

Desde el ministerio reafirmaron que los motivos estaban solamente vinculados a “problemas familiares que tendría desde hace unos meses la funcionaria”.

Por Redacción

Laura Méndez dejó la secretaria de Derechos Humanos de la provincia. La barilochense había arribado al cargo de la mano de la ministra de Educación y DD.HH Mónica Silva a mediados de febrero de 2017. A pocos días de cumplir un año en el cargo abandonó la gestión de Weretilneck.

Sobre su salida, la destacada profesional expresó “el día 10 de enero pasado presenté la renuncia indeclinable a mi cargo de Secretaria de Derechos Humanos por cuestiones estrictamente personales “, y según se supo dejará de ser funcionaria de Rio Negro a partir del 15 de febrero.

Desde el ministerio reafirmaron que los motivos estaban solamente vinculados a “problemas familiares que tendría desde hace unos meses la funcionaria”.

Méndez se va agradeciendo a “el gobernador de la provincia Alberto Wereltineck y al vicegobernador Pedro Pesatti, por la confianza depositada y por la libertad de opinión y acción. A La ministra Mónica Silva, por su apoyo, su liderazgo y su acompañamiento a la gestión, en la que los lazos entre Educación y Derechos Humanos se fortalecieron y nutrieron mutuamente”.

También destacó a todo el equipo de trabajo del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, por hacerla parte de un proyecto que consideró colectivo, participativo y solidario, en el que el debate y las acciones conjuntas se potencian en pos de aportar a la buena educación y a la perspectiva de los derechos humanos como ejercicio cotidiano de la ciudadanía.

Agradeció al personal de la Secretaría de Derechos Humanos “por el compromiso con los derechos humanos, la vocación de servicio y el trabajo diario que hicieron de este año de gestión uno de profundo aprendizaje”.

Por último confirmó que el día 15 de febrero compartirá el informe de lo actuado en su gestión al frente de Derechos Humanos y luego volverá a Bariloche.