Otro cinísmo del presidente Macri

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A dos años de gobierno, el macrismo no hace autocritica de sus acciones. Hablan de violencia y violento es recortarle ingresos a jubilados, pensionadas, niñas y niños. Violencia es su cinismo.

Insólito comentario de quien gobierna la Argentina. El presidente Macri en su primera manifestación a la prensa luego de que se apruebe el ajuste jubilatorio sigue dando que hablar. El mandatario intentó justificar la medida diciendo que “no hay magia, cada uno tiene que poner su granito de arena, y espero de todos”, Sin embargo nada dijo sobre los cacerolazos y justificó el accionar represivo de la policía federal y banco a la oscura Patrica Bullrich.

El presidente Mauricio Macri brindó una reducida conferencia de prensa tras la batalla campal que dejo cientos de personas heridas durante el tratamiento y aprobación del primer segmento del paquete de reformas impulsadas por su gobierno tras haber prometido en campaña “que no estaba en los planes ninguna reforma”.

Macri cínicamente manifestó que le “hubiera sido más fácil irse de vacaciones y disfrutar de las encuestas en vez de plantear reformas”.

En relación al ajuste contra jubilaciones y pensiones, sostuvo que la medida “garantiza, durante los próximos años, una fórmula que no produce perdida a los jubilados contra la inflación”. Además, sin ponerse colorado planteó que “los jubilados van a estar mejor”.

Hubo un amplio control sobre los periodistas acreditados en casa de gobierno, y las preguntas quedaron restringidas solo a periodistas “amigos”, a aquellos que no preguntan pero que si cobran.

Nadie preguntó sobre los cacerolazos, y en relación a los hechos de represión, las apreciaciones del primer mandatario estuvieron fijadas en el pequeño grupo que lanzó piedras hacia la Policía, y no en los cientos de miles que se manifestaron, no solo en Buenos Aires sino en el país. En Rio Negro hubieron manifestaciones en Bariloche, General Roca y Viedma.

Macri marcó que “los hechos de violencia fueron claramente orquestados y agregó que, “los vamos a enfrentar junto a la Justicia”. El presidente, sin ánimo de reducir la tensión política y el malestar social luego del ajuste, sostuvo que “queda claro que hay diputados de la oposición que incitaron a la violencia, justificaban la violencia mencionando a Mandela”, sostuvo en referencia a la presidenta del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño.

La diputada había dicho durante la sesión del día lunes que “un gobierno que emplea la fuerza para imponer su dominio enseña a los oprimidos a usar la fuerza para defenderse”.

En línea con lo que parece ser la estrategia del oficialismo, Macri recurrió a la idea de que las movilizaciones y las críticas a la reforma son de un pequeño grupo que pretende desestabilizar su gobierno.

Las declaraciones de Macri fueron repudiadas por el amplio arco opositor, incluso por los llamados apolíticos.

Nada dijo el primer mandatario argentino sobre sus promesas de campaña, aquellas que prometían otra Argentina. Por ahora solo acusa y habla de la oposición violenta. Pero al igual que el Kirchnerismo, el macrismo tampoco hace autocrítica de sus acciones. Hablan de salvajismo y violencia institucional, pero a la vista de todos está que violento es recortarle ingresos a jubilados, pensionadas, niñas y niños. El presidente parece no saber que violencia también es mentirle sistemáticamente a la sociedad. Violencia es su cinismo.

Miles de argentinos se congregaron en las plazas de distintas ciudades con cacerolas para manifestar el creciente descontento con las políticas de ajuste implementadas por el gobierno durante estos últimos días, pero el presidente no los vio, ni los escucho y en Río Negro tampoco sus diputados, que no solo no ensayaron su defensa al polémico ajuste, sino que tampoco dieron explicaciones a los rionegrinos.

Marcos Chavarria – Periodista – marcoschavarria.info@gmail.com