El Giro Semiotico

Absurdo suponer que en el paraíso solo sobreviene la belleza y las buenas leyes. Que no existen las mentiras e ironías y que los sueños no vienen hechos por las causalidades. Por estas horas se van a cumplir seis años de la partida del plano terrenal de uno de los imprescindibles, no de sólo de… Ver artículo

Por emanuel castrillo

Absurdo suponer que en el paraíso solo sobreviene la belleza y las buenas leyes. Que no existen las mentiras e ironías y que los sueños no vienen hechos por las causalidades.

Por estas horas se van a cumplir seis años de la partida del plano terrenal de uno de los imprescindibles, no de sólo de la literatura, sino del pensamiento filosófico y el aporte al análisis del comportamiento de los medios masivos de comunicación social, hago referencia a Umberto Eco.

Recuerdo en uno de los tantos relatos del canta autor e interprete Facundo Cabral, mencionar a Eco en un elenco de imprescindibles de la humanidad, entre tanto otros notables.

Me imagino una línea circular por el universo donde converjen tres semiólogos amigos, exquisitamente inteligentes,irónicos y extremadamente autónomos en el pensamiento. Independientemente de alguna postura circunstancial del contexto histórico, ya que de los presentes en este articulo elude lo coyuntural.

En una entrevista de Clarin1 en abril de 2014 unos días después del fallecimiento de Eliseo Verón en la sección cultura de autoría Miguel Wiñazki, encabeza la nota con una anécdota del semiólogo argentino donde comentaque jugaba a las bocas con Umberto Eco. Lo hacían en un convento, en un pueblito de Italia que se llama Monte Cerignone. “Umberto se compró un convento en ese pueblo y el patio hay una cancha de bochas- contaba Verón- Yo Vivo enfrente”

Eliseo Verón que compartía no sólo la misma pasión con Eco, sinó que eran vecinos en Italia en Monte Cerignone, allí jugaban a las bochas, lo hacían en un convento. Anécdota que confirmo en la casa de Eco, el profesor me indica “la chiessa quella che chi vedi li, e di Eliseo, Io ho fatto il consiglio di comprare, cosí avvemo insime per parlare e giocare”. En realidad son dos monasterios medievales increibles y apasionates. Tanto el de Eco, como el Verón.

No me animo por desinformación precisa, pero seguramente habrá intentado, conociendo la personalidad del residente que Paolo Fabbri, también probó el juego de las bochas. Me hubiese encantado estar en esas tertulias de junio, julio en el convento de Le Marche casa de Eco, solamente para escucharlos parlare. En tres lenguas español, italiano y francés que se comunicaba Eliseo y Paolo que se habían conocido en París. Los tres hablaban las sus respectivas lenguas. Verón había vivido en Francia mucho tiempo y tienía una casa en Italia y en Brasil. Fabbri viajaba mucho a Paris y tambien a España y latinoamerica. Y Eco otro tanto, pero como él decía ser un apasionado de Borges, siempre intento o incursionó con las lecturas de las obras de escritor argentino en su propia lengua.

Cuenta Fabbri ante la partida de Eliseo: “ En julio nos encontrábamos en la residencia estival de Umberto Eco, vecino a la casa de Eliseo, región de Montefeltro, playas romagnolas. Momentos muy esperados para nuestra amistad, extendida mas allá de las distancias geográficas – Italia, Francia, Argentina y de la diferencia lingüística, hablábamos en francés porque París fue la ciudad donde nos habíamos encontrado”2

En este giro semíotico se van incorporando signos en traída a medida que la realidad se resignifica a si misma con sus interpretes e interpretantes.

Pensar en un semiosis de la muerte, ya es un acontecimiento en si mismo e intelectualizarla para suavizar aspectos relacionados que se establecen con el inconsciente. Los personales y aquellos que se relacionan con lo cultural , simbolico de cada comunidad y sociedad.

No tengo dudas que estos semiólogos aquí presentes sabían bien que escribían, tenían claro la visibilidad de la palabra la praxis de la escritura, porque conocían muy bien los códigos de las narraciones divinas, que es como el don que cualquier mortal quisiera acariciar contar como bien preciado. Al menos para poder narrar historias, novelas sinfonías para el alma.

A eso me refiero cuando uno mantiene mediana relación con el inconsciente, que es un modo de respetar las elecciones.

En este giro semiótico la lectura , la avidez por la comunicación y la semiótica me afortunó a conocer a los tres.

A Verón, lo disfruté profesor en una materia optativa a Universidad como sociólogo y referente en comunicación y en ocasiones en los pasillos de la facultad de ciencias sociales de Marcelo T. y también de asistir a varias de sus charlas y conferencias.

A Eco y Fabbri, los conocí en 1988 en un convegno organizado por la Facultad de Comunicación de esa universidad de San Marino. Ocasionalmente también estaba Paolo Virno, Giovanna Cosenza, entre otros. Luego tuve otros encuentros en seminarios y recorridos, en Universidade de Urbino, Bologna, Rimini.

Eliseo Verón abril 2014- Umberto Eco febrero 2016- Paolo Fabbri Junio 2020

Los hechos ocurren, la muerte es un acontecimiento. Y este manifiesta los signos que produce, lo que puede significar, emitir, reproducir, las emociones que puede dejar, el llanto, la memoria, el legado. En resumen , un GIRO SEMIOTICO INTERMINABLE Y APASIONANTE.

1https://grupoclarin.com/notas/murio-eliseo-veron-semiologo-de-la-ideologia-los-medios

2Dedicado a Eliseo Verón. Paolo Fabbri. Traducción. Reluctancia Chanela. Abril 2014