Miguel Pichetto lanza su candidatura presidencial con una advertencia a sus socios y pone la mira en Javier Milei

El líder de Peronismo Republicano anticipa su decisión de competir en las PASO de la coalición opositora y explica su estrategia para contener a los libertarios y desencantados con el Presidente Alberto Fernández

Por REDACCIÓN

Dispuesto a dar pelea, Miguel Ángel Pichetto mueve sus piezas. A casi tres años de que Mauricio Macri lo eligiera como su compañero de fórmula, una definición que marcó a fuego su trayectoria política, el líder de Peronismo Republicano, uno de los espacios que integran Juntos por el Cambio (JxC) desde el ocaso del mandato de Macri, decidió acelerar los tiempos y poner en marcha su proyecto presidencial.

Alertado por la agudización de las internas en la cúspide de la coalición opositora y los movimientos anárquicos que genera en una fuerza tan heterogéneo la ausencia de un liderazgo claro, Pichetto optó por patear el tablero. Hoy, el exsenador reunirá a su tropa en Parque Norte para anticipar su decisión de competir en las primarias presidenciales bajo el paraguas de Juntos por el Cambio en 2023.

Pichetto aparecerá en el escenario escoltado por dos caciques del PJ: Ramón Puerta, expresidente y exembajador de la Argentina en España, y Juan Carlos Romero, senador nacional, quienes oficiarán de teloneros del referente de Peronismo Republicano. Ante dirigentes leales del interior del país y nuevos aliados -asistirá el exgobernador de Neuquén Jorge Sobisch-, que lo empujan a competir, Pichetto pretende dar un golpe de efecto, con la intención de despabilar a sus socios en el conglomerado opositor, que lucen inmersos en disputas facciosas. A sabiendas de la relevancia de los gestos en política, busca exhibir orden y demostrar a sus aliados de JxC que pone en práctica lo que les reclama. Para lograrlo, preparó una puesta en escena: parado frente a un atril en Parque Norte, se mostrará como el conductor de un espacio, presentará su plataforma de ideas y se lanzará como precandidato a presidente.

Con una fuerza nutrida por dirigentes peronistas, exlegisladores y exintendentes, con pasado en el PJ, en el menemismo y también en el Frepaso, Pichetto saldrá a dar batalla en dos terrenos. Quiere que su espacio de la “puerta de entrada” a JxC para los votantes de naturaleza peronista que están desencantados con Alberto Fernández. A su vez, pretende confrontar en el plano de las ideas con el libertario Javier Milei. Para Pichetto, los sectores liberales tienen una visión muy cercana a JxC, por lo que la coalición debe interpretar esa demanda para construir una mayoría amplia. “A ese sector hay que generarle la expectativa de Pichetto”, aclaran.

Eso sí, el exsenador descarta mencionar a Milei en su discurso. “Vamos a dar el debate sobre las ideas, no ensalzarlo”, avisan los suyos. Es que Pichetto se fue furioso de la última reunión de la mesa nacional de JxC en la que se incluyó al libertario en el comunicado de la fuerza, para explicitar el veto a su eventual incorporación. Para el auditor, sus socios cometieron un error político al darle centralidad.

La decisión de Pichetto de participar en las PASO quedará “subordinada al sostenimiento” de la unidad de Juntos por Cambio. O sea, si la coalición opositora cierra un acuerdo previo a los comicios para unificar una candidatura presidencial, el exsenador declinará su postulación. De esa manera, Pichetto se diferenciaría de Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, quienes avisaron que competirán sí o sí en las primarias. “Solo se bajaría para preservar la unidad”, repiten cerca del exsenador.

 

FUENTE: La Nación